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Los Autores, unos apuntes




Agustín de Hipona


El más celebre de los Padres de la Iglesia latina (354-430) nació en Tagaste, población de Numidia, en el norte de África. Su madre, Mónica, fervorosa cristiana, desarrolló en él el sentimiento religioso; pero sin llegar a administrarle el bautismo.

Cursó sus estudios en Tagaste, Madaura y Cartago. Durante los cuatro años de estancia en esta última ciudad se dejó arrastrar por el ambiente disoluto allí reinante, y de una relación ilícita tuvo un hijo a quien puso por nombre Adeodato.

Del año 373 al 386 tuvo lugar su evolución interior. Aunque nunca fue un maniqueo convencido, aceptó los presupuestos del maniqueísmo. Se trasladó a Roma y el año 384 obtuvo la cátedra de retórica de Milán, donde la predicación de san Ambrosio lo fue disponiendo para su conversión. Recibió el bautismo el año 387, después de lo cual regresó a África y se dirigió a Hipona. El año 395 fue consagrado obispo de esta ciudad, donde desarrolló toda su actividad pastoral y literaria hasta la muerte.

La rica personalidad de san Agustín y su sorprendente fecundidad literaria han hecho de él una de las más grandes figuras del Occidente cristiano.




Ambrosio de Milán


San Ambrosio es uno de los grandes Padres de la Iglesia de Occidente, junto a San Agustín -en cuya conversión tuvo tanto influencia- y San Jerónimo.

Nació hacia el año 339 en Tréveris, donde su padre era prefecto de las Galias. Tras la muerte prematura del padre su familia se trasladó a Roma, donde el joven Ambrosio recibió una educación esmerada llegando a ser jurista y ejerciendo la abogacía.
Hacia el 370 fue nombrado gobernador de las provincias de Liguria y Emilia, con residencia en Milán.

Pocos días después de su bautismo en diciembre del 374 -a la muerte de Auxencio, obispo arriano de Milán-, Ambrosio fue elegido por el pueblo para ocupar la sede episcopal milanesa, en la que permanecería hasta su muerte ocurrida en diciembre del 397.

Al frente de la Iglesia de Milán, Ambrosio se manifestó enseguida niceno, como lo era su propia familia, y se opuso fuertemente al arrianismo. Tenía el genio latino del derecho y del gobierno, junto a la sabiduría práctica del pastor y la espiritualidad del místico. Tuvo gran influencia en los asuntos políticos del Imperio.

Sus obras son numerosas: exegéticas, morales, ascéticas, dogmáticas y varias.
Fue el gran doctor de la virginidad, verdadero Padre de los pobres y de los perseguidos, con desprendimiento generoso no sólo de sus propios bienes, sino, también, cuando lo consideró necesario, de los tesoros de la Iglesia.
En suma, fue un obispo de cuerpo entero, un "hombre de Iglesia".




Andrés de Creta


Las noticias sobre la vida de Andrés de Creta son excasas y provienen de fuentes pertenecientes al siglo X.
Nació en Damasco hacia el 660, y a los catorce o quince años sus padres lo condujeron a la Basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén, en donde profesó la vida monástica.

Hacia el año 700 fue designado arzobispo de Gortina, en la isla de Creta, por lo cual se le conoce como Cretense.
Su labor pastoral fue prolongada e intensa, monstrando grandes dotes de gobierno unidas a una gran inteligencia y cultura.
Su muerte se sitúa en el año 740.




Atanasio de Alejandría


Atanasio de Alejandría (295-373), nació en esta ciudad, de la que posteriormente sería obispo; puede considerarse como la figura más sobresaliente de la Iglesia durante todo el siglo IV.

Su vida fue de una intrepidez y de una coherencia impresionantes, constituyendo un modelo de obispo fundamentalmente válido para todos los tiempos.
Atanasio fue el tipo del verdadero "hombre de Iglesia" sin más intereses que los de Jesucristo y los de su plan de salvación sobre los hombres.
Su influencia en la historia de la teología y en la vida de la Iglesia fue decisiva, y le valió por parte de sus coetáneos el apelativo de "El Grande".



Basilio de Cesarea


Entre los tres Padres Capadocios, Basilio es el único a quien sus contemporaneos distinguieron con el apelativo de "Grande".

El juicio de la Historia no ha hecho más que confirmar el acierto, al considerar sus cualidades de pastor y de organizador eclesiástico, al admirar la profundidad y la claridad con que penetra y expone los puntos más difíciles de la doctrina cristiana, así como la prudencia y sabiduría con que defiende a la Iglesia frente al imperio y a la herejía, y al comprobar con perspectiva sus logros en la reforma del culto litúrgico y en la dirección del monaquismo greco-oriental.

Su intensa y fecunda vida (330-374), dejó huella propia de aspecto de perfecto griego: acción acabada, pero de efecto aún presente; presente en la historia y en la actualidad de la Iglesia universal.



Cambón, Enrique


Enrique Cambón, nacido en Buenos Aires en 1942, es sacerdote desde 1974. Doctor en filosofía y en teología, licenciado en ciencias de la educación, ha sido profesor en instituciones latinoamericanas y europeas, y es autor de numerosas publicaciones teológicas, ecuménicas y catequéticas en diversos idiomas .



Casiodoro


A mediados del siglo VI, tras la toma de Italia por Belisario, Casiodoro abandona su brillante carrera política al servicio de los godos. Las circunstancias históricas truncaban sus deseos de conciliar los dos mundos que compartían los restos del Imperio Romano de Occidente: la antigua nobleza romana -con la que se identificaba- y el vigor de los nuevos pueblos del norte.

Superaba ya los sesenta años. Se retiró a un monasterio que había fundado en Calabria, llamado Vivarium, y dedica todos sus esfuerzos a la Sagrada Escritura.

Hombre de amplísima cultura y grandes dotes de organización y gobierno, dota al monasterio de una completa biblioteca y da comienzo a una prolífica actividad de copia y transcripción de manuscritos que sería imitada a lo largo de toda la Edad Media.



Cesáreo de Arlés


San Cesáreo nació en torno a los años 469/470 en Châlons-sur-Saône, en el reino de los burgundios.
Ingresó como monje en el monasterio de Lérins pero tuvo que abandonarlo, algunos años después, debido a su precaria salud.

En Arlés fue ordenado sacerdote y encargado del seguimiento de un cercano monasterio, y en el 502 fue consagrado obispo de esta importantísima sede.
Su largo pontificado fue considerado como ejemplar por su entrega a todos, especialmente a los pobres, y por su dedicación a la predicación: "Después de san Agustín el más grande predicador popular de la antigua Iglesia latina".
Desarrolló una amplia labor conciliar, y el Papa Símaco le confirió la delegación apostólica para toda la Galia.
Murió el 27 de agosto del 542, habiendo alcanzado una gran fama.



Ciardi, Fabio


Profesor de teología de la vida religiosa en el Istituto Claretianum (PUL), y en otras facultades romanas, Fabio Ciardi, OMI, es conocido por su actividad de animación entre los religiosos y religiosas en Italia y en el extranjero y por sus numerosas publicaciones en revistas y obras en colaboración. Su libro I fondatori uomini dello Spiritu. Per una teologia del carisma di fondatore, traducido en diversas lenguas, ha sido "el estudio que ha inahugurado una atenta reflexión sobre el tema del carisma de los fundadores" (Credere oggi). Otra conocida obra suya es: Koinonia. Itinerario teologico-espirituale de la comunidad religiosa.



Cirilo de Alejandría


Poco se sabe de la vida de Cirilo antes de su elevación al patriarcado de Alejandría, en el año 412.
Durante cierto período, parece que vivió con los ermitaños de Pelusio, donde puso las bases de su vida ascética.
A partir del año 429 aparece como un intrépido defensor de la ortodoxia contra Nestorio.
Murió en junio de 444.



Cirilo de Jerusalén


Obispo de Jerusalén, nació alrededor de 313-315, aunque no se conoce el lugar exacto de su nacimiento.
Fue nombrado obispo de Jerusalén hacia el año 348.
Su nombramiento episcopal fue controvertido por sospechas, no demostradas, de concesiones al arrianismo.
La realidad es que fue un confesor y defensor de la fe ortodoxa, razón que le costó ser arrojado, por tres veces, de su Sede episcopal.

Ha pasado a la historia de la teología, sobre todo, por su serie de veinticuatro conferencias catequéticas, que constituyen una verdadera joya de la literatura patrística y uno de los monumentos más precisos de la antiguedad cristiana.



Clemente de Alejandría


Nacido hacia el año 150 en Atenas, parece ser que fue educado en esta ciudad. De origen pagano, y dotado de las más brillantes facultades, recorrió todos los sistemas de las escuelas griegas en busca de la verdad. Sus incesantes trabajos le valieron un conocimiento muy profundo en la literatura griega y egipcia. Desconocemos las circunstancias de su conversión.

Viajó extensamente por el sur de Italia, Siria y Palestina. En Alejandría quedó asombrado por las clases de Panteno y decidió fijar allí su residencia. La escuela catequista de esta ciudad era entonces la primera teológica de la cristiandad, en donde se enseñaban además todas las ciencias.

A la muerte de Panteno, ya de presbítero, le sucedió como director de la escuela de catecúmenos. Su vasta erudición, unida a una gran prudencia, le hacían un guía seguro para los paganos y cristianos que acudían a oirle. Al estallar en el año 202 la persecución de Septimio Severo se vio obligado a huir de Egipto. Exiliado en Capadocia, murió poco antes del año 215 sin regresar a Egipto.



Coda, Piero


Piero Coda nació en Cafasse (Turín) en 1955. Es licenciado en filosofía por la Universidad de Turín y en Teología por la Universidad Lateranense de Roma, donde actualmente es profesor de teología dogmática.

Sacerdote de la diócesis de Frascati, allí desempeña el cargo de vicario episcopal para la pastoral de la cultura y es miembro del Centro de Estudios del Movimiento de los Focolares. Participó como teólogo en la Asamblea Ecuménica de Basilea de 1989 y en el Sínodo de los Obispos para Europa de 1991.

Colabora en diversas revistas científicas y culturales. Entre sus publicaciones destacan los libros: Acontecimiento pascual. Trinidad e historia (1984); Il negativo e la Trinità. Ipotesi su Hegel (1987). Dios entre los hombres. Breve cristología (1993); Dios Uno y Trino (1993); El Agape como gracia y libertad (1996); Dios libertad del hombre. Encontrar y conocer a Dios Trinidad (1996); Uno en Cristo Jesús. El bautismo como acontecimiento trinitario (1996).



Di Lella, Alexander A.


Alexander
A. Di Lella, nacido en Paterson (NY) en 1929, es profesor en la Catholic University of America de Washington, DC. Ha colaborado en los volúmenes dedicados al Libro de Daniel (vol. 23) y al Sirácida (vol. 39) de la Anchor Bible, en The New American Bible y en la Revisited Standard Version (Catholic Edition) de la Biblia. En 1975-76 fue presidente de la "Catholic Biblical Association of America".



Diadoco de Fótice


La información que poseemos sobre la vida de Diadoco es sumamente exigua. Se cree que nació hacia el 400 y murió antes del 486. Fue obispo de Fótice, en el antiguo Epiro, ciudad desaparecida de los mapas que parece haber sido localizada en el noroeste de la Grecia actual.

Cuatro son las obras tradicionalmente atribuidas a nuestro autor: Sermón sobre la Ascensión de nuestro Señor Jesucristo, Visión de san Diadoco, Catequesis, y su obra más importante, Cien capítulos sobre la perfección espiritual.
Los Capítulos son una serie de sentencias sapienciales que van creciendo en extensión a medida que avanza la obra, hasta constituir un auténtico manual de vida espiritual y ascética, que sigue teniendo un gran valor para la historia de la espiritualidad y misticismo cristianos.

Su obra ha influido en los grandes autores espirituales bizantinos así como en el pensamiento espiritual ruso. Pero su influencia ha alcanzado también el Occidentee, por medio de Teresa de Jesús e Ignacio de Loyola entre otros. De hecho Diadoco es uno de los los autores espirituales recomendados a los maestros de novicios en la Compañía de Jesús.



Dídimo el Ciego


Nació en Alejandría hacia el 313 y murió el 398 en la misma ciudad. Se le llama el ciego, porque cuando tenía 4 o 5 años perdió la vista.
A pesar de su ceguera pudo adquirir una cultura extraordinaria, tanto teológica como profana.
Dídimo lleva una vida de asceta, dedicado al estudio, a la enseñanza y a la espiritualidad. Sobre todo es un maestro.
Entre sus discípulos sobresalen Paladio, Rufino y Jerónimo.

Sus contemporáneos lo consideraron como uno de los grandes teólogos del momento.
Su producción literaria debió ser muy abundante, a juzgar por el elenco de obras elaborado por Jerónimo y que se ha visto confirmado en nuestro siglo con el descubrimiento de Tura (El Cairo), que nos ha proporcionado varios comentarios bíblicos de Dídimo.



Evagrio Póntico


Nació hacia el año 345 en la ciudad de Ibora, en el Ponto.
Desde su juventud estuvo relacionado con los Padres Capadocios; acompañó a Gregorio Nacianceno al concilio de Constantinopla, donde se quedó posteriormente con Nectario, patriarca de aquella ciudad. Pero disgustado por el ambiente de la urbe, se trasladó a Jerusalén, donde maduró su vocación a la vida retirada.

En torno al 383 tomó el hábito monástico y se trasladó a Egipto. Vivió en las montañas de Nitria, pasando después al desierto de la Kellia, donde permaneció hasta su muerte, acaecida hacia el 399.

Evagrio es una personalidad sobresaliente en la espiritualidad cristiana. Sus obras han sido siempre leídas, y han ejercido una influencia decisiva a través de los siglos.

Quastem lo presenta como "el fundador del misticismo monástico y el autor espiritual más fecundo e interesante del desierto egipcio. Los monjes de oriente y occidente estudiaron sus escritos como documentos clásicos y como manuales de valor incalculable".

La doctrina de los siete pecados capitales, tan conocidos en la ascética tradicional de occidente, tiene su origen en la explicación evagriana de los "ocho (malos) pensamientos". Evagrio fue el primero que los sistemarizó, como compendio y germen de todos los demás.
Por otra parte, su aguda observación de la psicología del monje le convierte en un auténtico precursos del moderno psicoanálisis.



García Andrade, Carlos


Carlos García Andrade, misionero claretiano, es profesor de teología dogmática en el Estudio Teológico Claretiano de Madrid, desde 1983. En la actualidad es director de este Centro, así como presidente de la Junta de Directores de Centros de Teología Afiliados de España.

También es profesor del Instituto Teológico de Vida Religiosa.

Ha publicado numerosos artículos en revistas especializadas, y ha participado con ponencias en diversos congresos de profundización teológica.



García García, Jesús


Jesús García, licenciado en Filosofía y Letras, imparte clases en Primaria y Formación Profesional desde hace más de veinte años. Ligado vocacionalmente al mundo de la educación, está llevando a cabo una alentadora labor en la formación de padres y profesores, animando escuelas de padres, impartiendo cursos de formación y de perfeccionamiento del profesorado, y ofreciendo charlas y conferencias en el ámbito de las Asociaciones de padres y madres. Es colaborador habitual de la revista Ciudad Nueva en la sección de educación.



Gregorio Magno


Aunque nos separan catorce siglos de la vida de Gregorio Magno (540-604), es mucho lo que este maestro de síntesis de la patrística occidental nos puede enseñar a los cristianos de finales del siglo XX.

Gregorio, el de familia senatorial, el prefecto de Roma, el monje, el diácono legado papal, el Papa, tuvo que dar respuesta a interrogantes ineludibles que le presentaba su tiempo: el del nacimiento de Europa.

Su pastoral se dintinguió siempre por su equilibrio, fidelidad, discernimiento prudente, espíritu desprendido, sentido de la responsabilidad y oportunidad, amor al orden y a la justicia.

Se le ha llamado el Papa de la caridad llegando a convertir los bienes de la Iglesia en los bienes de los pobres.
Su humildad, nacida de una profunda armonía entre contemplación y acción, le hizo tomar el apelativo de siervo de los siervos de Dios.



Gregorio Nacianceno


El nombre de Gregorio Nacianceno (330-390) suele asociarse al del otro Gregorio, el de Nisa, y a Basilio Magno, formando así la célebre tríada de los "grandes capadocios".

Menos especulativo que su homónimo, y poco dispuesto a la acción, a diferencia de su amigo Basilio, Gregorio de Nacianzo destacó, sin embargo, sobre ambos y en toda la antigüedad cristiana por su elocuencia, hasta el punto de merecer el apelativo de "Demóstenes cristiano". Fue asimismo un literato muy refinado, y tratando de compaginar la cultura literaria con la vida ascética y solitaria a la que se sentía llamado, y a la que retornaba, en cuanto sus obligaciones ministeriales se lo permitían.

Escritor sumamente dotado, no compuso auténticos tratados dogmáticos o comentarios bíblicos, si bien ambos géneros figuran en su amplia producción, que abarca discursos, poemas y muchas cartas.



Gregorio de Nisa


Nació hacía el año 335, su vida esta ligada especialmente a sus dos hermanos mayores -Macrina y Basilio-, que influeyeron poderosamente en su formación y a los que siempre se mantuvo estrechamente unido.

Es uno de los tres Padres Capadocios, que tanto esplendor dieron a la Iglesia y al pensamiento griego de su tiempo.

Es reconocido unánimemente como una de las figuras más atractivas del siglo IV, hombre de más vasta cultura filosófica y teológica y, sobre todo, el escritor más genial y fecundo.



Gregorio Taumaturgo


Nació en Neocesarea, una ciudad de la provincia de Ponto, alrededor del año 213.
Huérfano de padre a los 14 años, se encontró con el cristianismo.

De familia acomodada, se traslada a Cesarea de Palestina, en donde entra en contacto con el círculo de díscipulos de Orígenes. De ahí que comience a estudiar filosofía con el maestro alejandrino.

Vuelve a su patria y llega a ser obispo de su ciudad natal.
Fue más un hombre de acción que un escritor. Sus obras pueden clasificarse en tres grandes grupos: las verdaderamente suyas, las de paternidad dudosa y las que falsamente se le atribuyen.



Guerrero, Fernando


Fernando Guerrero Martínez (1920), está casado y tiene 6 hijos. Es doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y jubilado de la carrera judicial. Entre otros cargos y actividades ha sido profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Salamanca; Secretario General de "Acción social empresarial", y director de la colección "Biblioteca de Patrística" de esta Editorial. Entre sus publicaciones podemos destacar El sindicato en la España de hoy; La propiedad; Doctrina social de la Iglesia: Curso de Introducción; El misterio del amor según las enseñanzas de Karol Wojtyla; asimismo ha dirigido la obra El Magisterio pontificio contemporáneo, en dos volúmenes.



Hilario de Poitiers


Es una de las figuras más interesantes del siglo IV.
El año 355, siendo ya obispo, se involucra de lleno en las controversias arrianas, por lo que el año 356 es desterrado a Frigia, donde entrará en contacto con la tradición teológica oriental y con numerosos obispos.
Esto le permite constatar que, en Occidente, hay una visión un tanto simplista de la sensibilidades diversas que el Oriente mantiene en torno al Homoousios niceno.
Durante su destierro escribe su principal obra, el De Trinitate, y compone tabién el De synodis con la que trata de ejercer una labor conciliadora entre Oriente y Occidente.
El año 360 regresa del destierro a Poitiers donde continúa la lucha antiarriana hasta su muerte acaecida el año 367 o 368.



Ionata, Pasquale


Psicólogo, está especializado en psicoterapias breves, logoterapia, counseling, entrenamiento autógeno e hipnosis.
Colabora como experto en psicología en la revista cultural "Nuova Umanità" y en "Ciudad Nueva".
Ejerce su profesión en Roma como psicólogo, psicoterapeuta y consultor técnico para los jueces del Tribunal civil de esta ciudad.



Jerónimo


San Jerónimo, uno de los grandes Padres latinos de la Iglesia, junto a las figuras de san Agustín de Hipona, de san Ambrosio de Milán y de san Gregorio Magno, ha sido considerado como el "príncipe de los traductores" de la Biblia y el exegeta, por excelencia, de los Padres de Occidente.
Eusebius Hieronymus nace entre los años 345-347 en Estridón, una pequeña ciudad situada entre Dalmacia y Panonia, en el seno de una familia cristiana.
Cursa estudios en Roma, donde recibe el bautismo, y realiza diversos viajes guiado por sus inquietudes espirituales.
Más tarde se instala en Belén, donde establece comunidades monásticas y se dedica a traducir y comentar los libros de la Biblia, manteniendo una correspondencia de gran interés sobre asuntos bíblicos y ascéticos.
Fallece el 30 de septiembre del 419.




Juan Crisóstomo


Ordenado sacerdote en febrero del año 386, al comienzo de la Cuaresma, comenzó enseguida su actividad de predicador revelando una clara y profunda concepción del bautismo, debida por una parte, a su experiencia personal y, por otra, a la tradición que se hallaba presente en la Iglesia de Antioquía.

"Boca de oro" fue llamado, precisamente por su carisma especial. Su auditorio en Antioquía y en Constantinopla, a menudo estallaba irresistiblemente en aplausos cuando le oía con su estilo brillante y popular, original, imprevisible y vivo.

Pues bien, toda su extraordinaria oratoria, todos sus discursos, apuntaban a algo esencial: llevar a las gentes a la práctica del Evangelio, sin medias tintas. Él, que durante cierto tiempo, se formó con los ermitaños, en los alrededores de Antioquía, quería que se realizase aquella perfección de los monjes -aquella vida angélica, como él la llamaba-, en medio del pueblo, entre gentes de todas las profesiones y estados; en la ciudad, en las familias. Ésta era una de sus ideas dominantes.
Por eso Juan Crisóstomo ha sido, con razón, definido como maestro de la vida cristiana para los laicos.
Y no fue casual el que Juan XXIII lo proclamara "celestial patrón" del Concilio Vaticano II.



Juan Damasceno


Puede considerarse como el último de los Padres de Oriente.
Nació en Damasco hacia el 675, de una distinguida familia, cuando ya el territorio de Siria había sido conquistado por los musulmanes.

Cuando contaba unos treinta años, junto con su hermano adoptivo Cosme, dejó el bienestar de su ciudad y se retiró al monasterio de San Sabas, en el desierto de Judea.
Se destacó por sus dotes de orador, uniendo la elocuencia del predicador con una profunda ciencia teológica.
Es generalmente conocido como el gran defensor del culto a las imágenes, frente a la herejía iconoclasta.
Durante los últimos 30 años de su vida se dedicó incansablemente a la compilación de sus escritos, a la predicación y a la vida monástica.
Murió en edad avanzada hacia el 749, y fue declarado doctor de la iglesia universal en 1890.



León Magno


León ha sido el primer papa que ha merecido pasar a la historia con el apelativo de Magno.
Su pontificado (440-461), el más largo del siglo V, se vio envuelto en numerosas controversias teológicas. Sin embargo, León, como representante de la Tradición latina, supo aunar y conjugar las, hasta entonces enfrentadas, cristologías de la Escuela de Alejandría y Antioquía.
Recogió el testigo del concilio de Éfeso (431) e impulsó la convocatoria del de Calcedonia (451), celebrado justo en la mitad de su pontificado.



Lobet, Benoît


Benoît Lobet, joven teólogo moralista, es director adjunto del Centro para la enseñanza de la religión católica de Tournai (Bélgica) y profesor de teología moral en el instituto Superior de Ciencias Religiosas de Charleroi.



Lubich, Chiara


Tres millones de libros vendidos en todo el mundo.

Premio Unesco Educación para la Paz 1996, Premio de los Derechos Humanos 1998 y numerosos doctorados honoris causa entre otros muchos reconocimientos.

Son sólo algunos datos de la fundadora del Movimiento de los Focolares, una de las voces más escuchadas hoy por la novedad, la radicalidad evangélica y la profunda humanidad de su mensaje.

Si desea una mayor información
sobre Chiara Lubich pulse aquí.



Marconcini, Benito


Doctor en Teología y Letras clásicas, es profesor de exégesis del Antiguo Testamento en el Estudio teológico de Florencia.

Colabora en diversas revistas especializadas en Sagrada Escritura y ha publicado varias obras sobre temas bíblicos



Máximo el Confesor


Llamado así, por su heroico testimonio en defensa de la humanidad de Cristo, se sitúa en lo más alto de la secular especulación patrística sobre los grandes temas cristológicos.

El arco de su vida abarca desde el año 580 al 662 y está marcado por etapas significativas, desde su nacimiento en Palestina, como atestigua una biografía siria descubierta recientemente.

Destaquemos sus relaciones con la corte imperial de Constantinopla, su exilio en África y, sobre todo, su intensa actividad en favor de la ortodoxia contra la herejía monotelista, que amenazaba con alterar y disolver la realidad humana de Cristo. Así como su detención por parte del emperador Constante II, su procesamiento, la mutilación de la lengua y la mano derecha y finalmente la muerte.



Minucio Félix


Minucio Félix, que probablemente procedía del norte de África, era abogado convertido al cristianismo que ejercía su profesión en Roma. Los escasos datos que conocemos de su vida hacen suponer que vivió en la segunda mitad del siglo II y comienzos del III.



Nadal, Juan


Juan Nadal Cañellas, S.J., nacido en Palma de Mallorca, pertenece al rito bizantino. Es Doctor de la Sorbona de París, Doctor en Teología Católica y master en Teología Ortodoxa.
Ha sido durante quince años profesor de Historia y Dogmática Bizantinas en el Instituto de Estudios Orientales de Roma, y agregado cultural de la Embajada de España en Atenas durante catorce años. En la actualidad es agregado de la Embajada de España ante la Santa Sede. Es autor de numerosos libros y artículos de filología griegaa, de teología y de historia bizantina y medieval.
Ciudad Nueva ha publicado su libro
¿Qué es un santo? En ecumenismo, gracias a un estudio suyo de carácter histórico y filológico, el papa Pablo VI aprobó la supresión, en el texto griego del Credo, de la edición latina del Filioque, uno de los principales obstáculos teológicos para la unión con las Iglesias orientales.

Es uno de los dos directores además de ser el autor de la Introducción de los volúmenes que la Bibliotheca Sanctorum dedica a los santos de las Iglesias Orientales.



Nguyên Van Thuân


Monseñor François-Xavier Nguyên Van Thuân nace en 1928 en Hue, región central de Vietnam. Es ordenado sacerdote en 1953 y licenciándose en derecho canónico en Roma el año 1958. Obispo de Nhatrang de 1967 a 1975, ese año Pablo VI le nombra obispo coadjutor de Saigón, actualmente ciudad de Ho Chi-Minh.
Algunos meses más tarde, con la llegada del régimen comunista es arrestado permaneciendo en la cárcel de 1975 a 1988, nueve de los cuales en régimen de aislamiento.

Juan Pablo II le nombró Presidente del Pontificio Consejo de la Justicia y de la Paz y posteriormente le creó cardenal.
"Ha fallecido un santo" explicó el obispo Gianpaolo Crepaldi, secretario de este mismo Consejo, al dar la noticia del fallecimiento del cardenal, el 16 de septiembre de 2002.

De entre sus diversos libros están publicados "Plegarias de esperanza" (San Pablo, 1997), "El camino de la esperanza" (Città Nuova, 1992), publicado en ocho idiomas. "Testigos de esperanza", "Cinco panes y dos peces" y "El gozo de la esperanza" (Ciudad Nueva, Madrid).


Mons. Van Thuan en Madrid



Nicetas de Remesiana


Las fuentes documentales antiguas ofrecen algunos datos que nos permiten reconstruir, solamente a grandes rasgos, la vida de Nicetas.

Sabemos que nació en la Dacia mediterránea aunque desconocemos con exactitud la fecha mientras que su muerte hay que situarla con posterioridad al 414.

Es recordado por Genadio, Casiodoro y sobre todo por su amigo Paulino de Nola, quien lo describe como apóstol y misionero.
Hombre de fe y de profunda piedad, fue obispo de Remesiana, la moderna Bêla Palanka en Yugoslavia, donde trabajó cosechando conversiones.

La atribución del Te Deum a Nicetas, aunque incierta, demuestra igualmente la consideración que ha merecido siempre este Padre de la Iglesia.



Nilo de Ancira


También llamado el Asceta, se retiró hacia el año 390 a un monasterio de los alrededores de Ancira, ciudad de Galacia, llegando a ser abad del mismo.

Su nombre se ha visto mezclado con la leyenda de un monje del Sinaí. Pero su enigmática personalidad no ha sido óbice para determinar las lindes de su obra literaria, toda ella sometida al influjo del Crisóstomo, de quien se confiesa discípulo incondicional, y de Evagrio Póntico, el gran ideólogo del monasquismo oriental.



Orígenes


Una de las figuras más grandes de la antiguedad cristiana, por fecundidad literaria y doctrina teológica, nació en torno al año 185, probablemente en Alejandría.

Desde su juventud, fue iniciado en la lectura de la Escritura y, a los dieciocho años, puesto por el obispo Demetrio al frente de la escuela catequética. En el año 232, después de algunas vicisitudes, relacionadas con su ordenación sacerdotal, se estableció en Cesarea, donde fundó una escuela que se hizo famosa en todo el Oriente.

Murió en el 253, a causa de las torturas sufridas durante la persecución de Decio.

Orígenes se destaca notablemente entre los autores de la era patrística, no sólo por su agudeza de ingenio y originalidad de pensamiento, sino también por su extraordinaria experiencia de fe.

Atento a los problemas de su tiempo, se atrevió a proponer en síntesis profunda y armoniosa, sobre todo para la cultura de la época, los puntos fundamentales de la doctrina cristiana, yendo de la teología a la exégesis, a la eclesiología, a la mística y elevando de manera muy notoria la cultura cristiana. Es, sin embargo, el intérprete del Texto Sagrado que recoge los sentidos más recónditos y sublimes, que se desvelan, según sus propias palabras, a quien progresa paralelamente en el estudio y en santidad de vida.



Pedro Crisólogo


Los datos conocidos sobre la vida de Pedro Crisólogo son muy escasos.

Nació hacia el 388 y fue nombrado metropolita de Rávena -en aquel entonces capital del Imperio de Occidente- entre el 425 y 429. Se hizo célebre por sus homilías, que le valieron el título de Crisólogo (palabra de oro).

Como todos los Padres, Pedro dominaba y utilizaba abundantemente la Sagrada Escritura en sus homilías, explicándola al pueblo con un calor humano y un fervor divino que penetraba en la vida de los fieles.

La riqueza dogmática y ética de su predicación, por otra parte, le ha merecido el título de Doctor de la Iglesia.



Pons, Guillermo


Guillermo Pons nació en Menorca en 1931 y es sacerdote desde 1954. >

Obtuvo el doctorado en Historia de la Iglesia en la Universidad Gregoriana (Roma), y ha sido profesor en el seminario de Menorca y en el Abancay (Perú).

Ha publicado numerosos artículos y más de diez libros, principalmente de Mariología y Patrística.



Ravasi, Mons. Gianfranco


Monseñor Gianfranco Ravasi, nacido en 1942, es prefecto de la Biblioteca-Pinacoteca Ambrosiana de Milán, profesor de exégesis bíblica en la Facultad Teológica de Italia Septentrional y miembro de la Pontificia Comisión Bíblica.

Ha publicado comentarios exegéticos del Antiguo Testamento (sobre los Salmos, Job, Eclesiastés y el Cantar, y en esta colección sobre el Génesis), así como textos de teología, de pastoral y de espiritualidad bíblica. También colabora con revistas especializadas y otras de amplia divulgación.



Rossé, Gérard


Gérard Rossé, nacido en 1937 en Alsacia (Francia), ha estudiado en Estrasburgo y en Roma. Actualmente es profesor de exégesis del Nuevo Testamento del Instituto Mystici Corporis de Loppiano (Florencia), y autor de valiosos trabajos de teología bíblica como por ejemplo Il grido di Gesú in croce, y Voi siete corpo di Cristo. Evoluzione storica: da San Paolo ai nostri tempi, traducidos en diferentes idiomas. Asimismo, es redactor de la revista de cultura Nuova Umanità, en la que ha publicado numerosos estudios.



Rufino de Aquileya


Rufino nació en el año 345 en Concordia, noreste de Italia. Estudió en Roma donde conoció a Jerónimo de quien será gran amigo.

En el año 373 Rufino peregrina a Alejandría con Melania, bienhechora, amiga y colaboradora. Allí fue oyente de Dídimo el Ciego. Conoce de cerca las obras de los Padres griegos y especialmente de Orígenes. Hacia el 380 va a Palestina y funda una comunidad masculina en el Monte de los Olivos. En el 387 le visita su amigo Jerónimo, y en torno al 390 Rifino recibe la ordenación sacerdotal.

En el año 393 estalla la polémica antiorigenista que produce un distanciamiento entre Rufino y Jerónimo. Rufino continúa fiel a Orígenes. En el 397 regresa a Italia donde prosigue sus traducciones de obras griegas al latín, entre ellas el De Principiis de Orígenes. La ortodoxia de Rufino es puesta en tela de juicio, por lo que escribe una carta al Papa y hace profesión ortodoxa de fe. Durante los últimos años de su vida se retiró a Aquileya, dedicándose a escribir y a traducir a autores eclesiásticos griegos. La invasión de los godos le obligó a desplazarse a Roma, y posteriormente a Sicilia donde murió en el 410.



Teodoreto de Ciro


Teodoreto, obispo de Ciro, nació en Antioquía hacia el año 393. Es el teólogo más importante de la escuela antioquena en los años tormentosos de los Concilios de Éfeso y Calcedonia. Tuvo que defender a Nestorio ante los ataques de Cirilo de Alejandría, lo que le valió la condena que en el año 553 se pronunció contra sus escritos anticirilianos en el II Concilio de Constantinopla. Como miembro de la delegación antioquena asisitió al concilio de Éfeso en el 431, que provocó una división profunda entre la Iglesia alejandrina y antioquena. Posiblemente fue el que compuso el llamado Símbolo de la Unión, en el 433, por el que se restablecía la paz entre las Iglesias. Una vez muerto Cirilo de Alejandría, sufre la persecución de su sucesor, Dióscoro de Alejandría, y en el año 449 es condenado al destierro, junto con otros obispos, en el llamado latrocinio de Éfeso. Muerto el emperador Teodosio II en el año 450, logra regresar a su diócesis y al año siguiente toma parte muy activa en el Concilio de Calcedonia, sobre todo en la elaboración de su credo cristológico. Fallece, retirado en su diócesis, hacia el 460.



Tertuliano


Quinto Septimio Florencio Tertuliano nació en Cartago, hacia el año 155. Sus padres, ambos paganos, le procuraron una sólida formación jurídica, que le llevó a adquirir gran fama como abogado en Roma.
Hacia el 195 se convirtió al cristianismo -movido seguramente por el ejemplo de los mártires cristianos- y abandonando la vida poco edificante que llevaba regresó a su ciudad natal. A partir de entonces se dedicó en cuerpo y alma a la defensa de la fe cristiana, desplegando una gran actividad literaria. Jerónimo afirma que fue ordenado sacerdote, pero lo cierto es que este dato no se desprende de sus obras.

En torno al 207 se pasó abiertamente al monantismo llegando a ser jefe de un grupo extremistra, el de los tertulianistas. Murió en Cartago, en edad avanzada, después del 220.

Tertuliano es probablemente el más original de los autores eclesiásticos latinos, anteriores a san Agustín, y sus obras siguen siendo una de las fuentes principales para nuestro conocimiento del latín cristiano.






 

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